Nada mejor que comenzar el año con una fresca Granita. Se trata de una receta ligera, fresca y fácil de hacer. Después de toneladas de comida y largos ratos en la cocina, una opción simple y refrescante siempre es bienvenida.
La granita es un raspado de hielo o granizado que no requiere de una máquina de helados ni
nada parecido. Con un simple tenedor podés lograr una granita perfecta en poco tiempo.
En esta época abundan las cerezas en casi todos los mercados, su precio es bastante accesible, y son perfectas para esta receta. Con solo agregar unas gotas de jugo de limón quedan deliciosas. De un delicado y maravilloso color rubí y una textura incomparable, una granita de cerezas es la copa perfecta para este verano.
Ingredientes:
360 ml de agua
80 gde azúcar
400 gde cerezas lavadas y descarozadas
Media chaucha de vainilla o una cucharadita de extracto de vainilla
El jugo de ½ limón
Cómo prepararla:
Colocar las cerezas con una cucharada de azúcar, la vainilla y el jugo de limón en una olla
pequeña, a fuego bajo, hasta que la fruta se ablande, unos 10 minutos más o menos. Retirar y dejar enfriar.
En otra olla pequeña colocar el agua y el azúcar, llevar a fuego medio sin dejar que rompa hervor, cocinar hasta que el azúcar se haya disuelto por completo y se forme un almíbar liviano.
Procesar las cerezas en un mixer hasta lograr un jugo espeso, colar para obtener un jugo más
fino. Mezclar las dos preparaciones y colocar en un recipiente bajo, llevar al freezer durante
dos o tres horas. Una vez congelado, retirar y, con la ayuda de un tenedor, raspar la superficie hasta obtener un granizado. Servir en copas o vasos.









